La diputada local por el Distrito XV, Blanca Benítez Estrada, integrante del Grupo Legislativo del partido Movimiento de Regeneración Nacional (MORENA), votó a favor del Presupuesto de Egresos 2026 del Estado de Querétaro, sumándose a la aprobación por unanimidad del Pleno de la LXI Legislatura. No obstante, advirtió que este voto va acompañado de una exigencia firme de transparencia, vigilancia y apego estricto a criterios técnicos en la aplicación del gasto público.
Durante su participación en tribuna, la legisladora dejó claro que su postura responde a un compromiso ineludible con la fiscalización y la rendición de cuentas, particularmente en los recursos destinados a las regiones con mayor rezago social.
“Voté a favor de este presupuesto, y debo confesar que no fue de corazón; sin embargo, creo que si todos nos organizamos y nos ponemos de acuerdo para que esos 465 millones de pesos se apliquen verdaderamente en las necesidades de la Sierra, al menos debemos intentar tener una conciencia tranquila”, expresó.
La diputada destacó que, si bien se logró etiquetar un monto de 465 millones de pesos para los municipios de la Sierra Gorda y el Semidesierto, este recurso resulta insuficiente frente a la solicitud inicial de mil millones de pesos que previamente había planteado ante la Secretaría de Finanzas del estado.
En ese sentido, Benítez Estrada fue enfática al exhortar al Poder Ejecutivo a que la ejecución de estos recursos no sea discrecional, y que se apliquen conforme a las verdaderas necesidades y niveles de rezago de los municipios, sin favoritismos ni criterios políticos. Asimismo, llamó a todas y todos los diputados a mantenerse vigilantes para garantizar que los recursos lleguen efectivamente a las comunidades más necesitadas de la Sierra.
Finalmente, la legisladora señaló un pendiente fundamental en materia de inclusión social, al ofrecer una disculpa pública a las personas con discapacidad de la Sierra Gorda mayores de 29 años, quienes continúan excluidas del derecho a la pensión universal, quedando en una situación de abandono institucional.
Benítez Estrada se comprometió a gestionar que, en el próximo ejercicio fiscal, se concrete la inclusión plena de las personas adultas con discapacidad de entre 30 y 64 años de edad.
“La votación unánime del presupuesto es solo el primer paso; la verdadera responsabilidad política comienza ahora, en la aplicación justa, proporcional y transparente de cada peso”, concluyó.