El diputado local Enrique Correa Sada se pronunció en contra de la reforma relacionada con la doble nacionalidad y la titularidad del Poder Ejecutivo, al considerar que la lealtad hacia México debe evaluarse a partir de los actos y decisiones de una persona y no por el número de nacionalidades que posea.

Durante su participación en la Comisión de Puntos Constitucionales del Congreso del Estado de Querétaro, Correa Sada sostuvo que defender la soberanía nacional es indispensable, pero cuestionó que contar con una segunda nacionalidad pueda interpretarse automáticamente como tener una segunda lealtad.
“Una nacionalidad única no garantiza una lealtad única. La lealtad a México se demuestra con actos, no con pasaportes”.
El legislador señaló que el compromiso con el país se acredita respetando la Constitución, defendiendo las instituciones, combatiendo la corrupción y anteponiendo los intereses de México a cualquier interés particular.
Asimismo, recordó que la propia Constitución y la Ley de Nacionalidad ya contemplan mecanismos para atender posibles conflictos relacionados con la doble nacionalidad, por lo que cuestionó cuál es el problema concreto de soberanía que pretende resolver la modificación constitucional.
Correa Sada destacó también la realidad de millones de mexicanos que viven fuera del país y que, por nacimiento, vínculos familiares o circunstancias personales, cuentan con otra nacionalidad, sin que ello disminuya su identidad o compromiso con México.
Advirtió que establecer este tipo de restricciones podría enviarles el mensaje de que son suficientemente mexicanos para algunas cosas, pero que su lealtad es puesta en duda para otras.
“La soberanía nacional no se fortalece cerrando derechos. Se fortalece construyendo instituciones fuertes, con transparencia, rendición de cuentas, controles constitucionales y autoridades que respondan frente a la ley”, sostuvo.
“No confundamos nacionalidad con patriotismo. Tener dos pasaportes no convierte automáticamente a una persona en desleal.”
Finalmente, Enrique Correa reiteró que quiere un México soberano y gobernantes cuya prioridad sea el país, pero consideró que éstos deben ser juzgados por sus decisiones, sus intereses, sus actos y su compromiso con la Constitución, y no por los pasaportes que hayan tenido desde su nacimiento.