Ante la creciente crisis hídrica y las desigualdades en el acceso al agua potable en Querétaro, el diputado Homero Barrera McDonald, del Grupo Legislativo de Morena, presentó una iniciativa de reforma a la Ley que regula los servicios de agua potable, alcantarillado y saneamiento en el estado. El objetivo central es elevar de 50 a 100 litros diarios por persona el suministro mínimo garantizado, conforme a los estándares establecidos por la Organización Mundial de la Salud (OMS).
La propuesta busca asegurar condiciones mínimas de dignidad, salud pública y justicia social, particularmente para las personas en situación de pobreza o vulnerabilidad. “Hablar del derecho al agua no es solo una aspiración ética o jurídica: es una necesidad urgente que exige sensibilidad social y acción legislativa decidida”, declaró el legislador.
Además de establecer este nuevo mínimo, la iniciativa contempla mecanismos alternativos de suministro —como el porteo— para garantizar el acceso al agua incluso cuando haya suspensión del servicio por falta de pago justificada. Esto pretende evitar que personas y familias queden sin acceso al recurso por razones económicas.
Desde la visión de la Cuarta Transformación, la reforma también busca revertir el enfoque mercantil del agua y posicionarla como un bien público y un derecho humano fundamental. En ese sentido, el diputado criticó el trato desigual entre usuarios domésticos e industriales. “No es posible que mientras algunas industrias acceden al agua sin restricciones, miles de hogares queretanos vivan con la angustia cotidiana de no tener agua suficiente ni asequible. Eso es inaceptable”, enfatizó.
El planteamiento incluye principios de suficiencia, salubridad, asequibilidad y accesibilidad, conforme a la Constitución y los tratados internacionales firmados por México. Asimismo, se enmarca en el cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), que establecen el acceso universal y equitativo al agua potable de calidad como una meta para el año 2030.
“Hoy más que nunca, Querétaro necesita una legislación sensible, justa y progresista, que deje atrás el modelo de privatización y negocio con los bienes comunes. Desde Morena y la Cuarta Transformación trabajamos por un estado donde el agua sea un derecho, no un privilegio”, concluyó Barrera McDonald.