En el marco de la sesión del Pleno de la LXI Legislatura del Estado de Querétaro, el diputado Enrique Correa Sada expresó su respaldo total a la llamada “Ley Kuri”, una iniciativa impulsada por el gobernador Mauricio Kuri que busca establecer un marco normativo para la protección de niñas, niños y adolescentes ante los riesgos del entorno digital.
Durante su intervención, Correa Sada destacó que la iniciativa representa un avance significativo al proponer mecanismos claros de regulación, prevención y acompañamiento para el uso seguro de Internet y redes sociales por parte de menores de 14 años. Entre sus disposiciones se incluyen la verificación de edades en plataformas digitales, campañas de educación digital responsable y sanciones para quienes vulneren la integridad de los menores en espacios virtuales.
El legislador subrayó que vivimos en una era digital con avances vertiginosos, y que es fundamental priorizar la protección de la infancia en la agenda legislativa. Señaló que el uso de pantallas entre menores de edad se ha incrementado notablemente, con niñas y niños pasando entre 4 y 6 horas diarias frente a dispositivos, y que el 60 % de los menores de entre 6 y 11 años ya usa Internet regularmente, mientras que el 40 % accede a redes sociales pese a no cumplir la edad mínima requerida.
Correa Sada advirtió que el panorama se agrava por el aumento de delitos cometidos contra menores en plataformas digitales. Cifras nacionales estiman que el 20 % de las infancias usuarias de Internet han recibido mensajes sospechosos de personas desconocidas y el 13 % ha sido víctima de acoso digital. En 2022, la Fiscalía General de la República reportó un incremento del 37 % en carpetas de investigación por delitos cibernéticos contra menores, en comparación con el año anterior.
“Estos datos reflejan una realidad que no podemos ignorar: nuestras infancias están vulnerables a los peligros de la red, muchas veces sin la supervisión ni el acompañamiento necesarios”, expresó el diputado.
Finalmente, enfatizó que el objetivo no es restringir el acceso a la tecnología, sino construir un entorno seguro, saludable y libre de violencia, tanto en el mundo físico como en el digital, donde niñas, niños y adolescentes puedan desarrollarse plenamente.
