El joven sanjuanense conquistó el Campeonato Panamericano celebrado en Chile y ya se prepara para representar nuevamente a México en una competencia internacional en Canadá.
Con tan solo 17 años, Alejandro Villafuerte Treviño regresó a San Juan del Río después de vivir uno de los momentos más importantes de su carrera deportiva: conquistar el Campeonato Panamericano de Kickboxing, celebrado en Chile, donde se enfrentó a competidores de distintos países del continente.
El peleador sanjuanense disputó tres combates y ganó los tres, asegurando así el primer lugar de su categoría y convirtiéndose en campeón panamericano. Para Alejandro, el resultado fue la recompensa a meses de preparación, sacrificios y disciplina.
“Cuando me levantan la mano y me entregan la medalla, se siente como un ‘lo logré’. Todo valió la pena”, compartió durante una entrevista tras su regreso a México.

Del campeonato nacional al Panamericano
La participación de Alejandro en Chile fue resultado de un proceso que comenzó mucho antes. El deportista obtuvo el primer lugar del ranking nacional durante 2025, al sumar la mayor cantidad de puntos en las competencias del año, además de proclamarse campeón nacional.
Estos resultados le permitieron entrar al proceso para integrar la Selección Nacional de Kickboxing. Posteriormente tuvo que superar dos concentraciones en las que fue evaluado en diferentes áreas, entre ellas pruebas físicas, técnico-tácticas, nutricionales, psicológicas y médicas.
Fue durante la segunda concentración cuando recibió oficialmente su carta como seleccionado nacional mexicano.
Aunque sabía que había trabajado para conseguir esa oportunidad, Alejandro tenía claro que competir por primera vez en un Panamericano de Kickboxing representaba un reto completamente diferente.
Para reducir esa falta de experiencia internacional, dedicó parte de su preparación a estudiar a posibles rivales y analizar combates de campeonatos Panamericanos y Mundiales anteriores.
“Mi desventaja la convertí en mi tarea: investigar, ver y analizar a posibles oponentes”, explicó.

Un campeón de 17 años entre adultos
Uno de los retos adicionales para el joven sanjuanense fue que el Panamericano se disputó en categorías de adultos, por lo que tuvo que enfrentarse a competidores con mayor experiencia.
Además, debido a la categoría disponible, Alejandro tuvo que realizar un importante corte de peso para competir en 57 kilogramos, aun cuando normalmente compite alrededor de los 60 kilogramos.
A pesar de las dificultades, el deportista aseguró que su preparación le permitió sentirse seguro durante los combates y dominar a sus tres oponentes hasta conseguir el título continental.

Un logro que también pertenece a su familia y equipo
Detrás del campeonato existe también una historia de esfuerzo familiar. Alejandro destacó el apoyo de sus padres, hermano, entrenadores y compañeros del dojo, quienes estuvieron presentes durante todo el proceso.
Su mamá lo acompañó a concentraciones y campamentos en México, mientras que su papá y su hermano también han formado parte de su preparación y respaldo.
Incluso, para poder financiar el viaje a Chile, familiares y compañeros organizaron diferentes actividades, entre ellas ventas de garage y sparrings con causa.
“Ahora sí que no solo era mi sueño, era el sueño de todos”, expresó Alejandro.

A su regreso, el campeón fue recibido por su familia, con quienes compartió nuevamente después de meses de preparación y concentración.
Canadá y Uzbekistán, los próximos objetivos
Lejos de conformarse con el campeonato Panamericano, Alejandro ya tiene nuevos objetivos en el horizonte.
Del 22 al 25 de octubre, viajará a Canadá para participar en la North American Century Cup, donde competirá en la modalidad de ring, dentro de la categoría de menos de 60 kilogramos.
Además, si continúa con éxito dentro del proceso de selección nacional, buscará representar nuevamente a México en el Campeonato Mundial de Kickboxing en Uzbekistán el próximo año.
Para Alejandro, el Mundial representa una prioridad, incluso por encima de su debut profesional. Aunque tiene entre sus planes dar el salto al profesionalismo en MMA, considera que no debe apresurar ese momento y que primero quiere cumplir objetivos importantes dentro del ámbito amateur.
Su meta es clara: llegar algún día a la UFC y convertirse en campeón mundial de MMA.
“Con los pies en la tierra, pero la cabeza en las estrellas. Esto es apenas el comienzo”, afirmó.
“Quiero ser campeón mundial”
A pesar de haber alcanzado ya un título continental, Alejandro mantiene intacta la ambición que lo ha acompañado desde sus primeros años como deportista.
Su objetivo no se limita al Kickboxing. Busca construir una carrera dentro de las artes marciales mixtas y llegar a los escenarios más importantes del mundo.
Por ahora, su atención está puesta en Canadá y posteriormente en la posibilidad de representar nuevamente a México en Uzbekistán.
Con 17 años, un campeonato Panamericano en sus manos y nuevos retos internacionales por delante, Alejandro Villafuerte comienza a escribir una historia que todavía está lejos de terminar.
“Quiero ser de los mejores del mundo y de la historia. Aunque sea campeón Panamericano, yo voy a ser campeón mundial. De eso estoy seguro”, aseguró.
Finalmente, el joven deportista agradeció a todas las personas que lo han acompañado y pidió a quienes siguen su carrera que continúen apoyándolo a través de sus redes sociales.
Su mensaje para otros jóvenes es sencillo: creer en uno mismo, pero también trabajar todos los días para alcanzar los sueños.
