En nombre de la Fracción Parlamentaria del Partido Revolucionario Institucional, fijamos nuestro posicionamiento respecto al informe anual del Poder Ejecutivo del estado.
Este ejercicio de rendición de cuentas no se limita al documento entregado; también se complementa con las comparecencias de las y los secretarios, donde se deberá explicar con claridad el estado que guarda la administración pública de Querétaro a cuatro años de gestión.
Reconocemos los avances alcanzados, pero también seremos críticos cuando los supuestos logros carezcan de sustento. Como oposición hemos ejercido nuestro papel con responsabilidad, levantando la voz ante los incumplimientos del gobierno estatal, sin importar colores ni conveniencias.
Analizaremos con objetividad las políticas públicas en materia de desarrollo social, así como el uso de los fondos estatales y federales. Querétaro se distingue por su estabilidad en educación, vivienda, salud, seguridad y turismo; por ello, revisaremos con detalle la conducción de cada secretaría, siempre con la visión de que a nuestro estado le vaya mejor. Seremos firmes al cuestionar el funcionamiento de programas, sus reglas de operación y la transparencia en su ejecución.
Daremos puntual seguimiento a la política económica y financiera implementada este año, marcada por medidas emergentes ante la contingencia enfrentada. Y cuando sea necesario, formularemos propuestas para reestructurar la administración pública estatal, buscando mayor eficiencia en el uso de recursos y mejores resultados tangibles para la sociedad.
Hoy refrendamos nuestro compromiso con los queretanos: reconocer todo aquello que beneficie a la comunidad y señalar, con responsabilidad, los desaciertos de la administración. Exhorto a mis compañeras y compañeros diputados a analizar este Informe con objetividad, siendo dignos representantes del pueblo queretano.
Es tiempo de juzgar, analizar y proponer desde el respeto, con la firme convicción de velar por los intereses ciudadanos, no por agendas partidarias ni intereses personales. Como oposición, no hemos permanecido en trincheras ideológicas rígidas; por el contrario, hemos sabido construir acuerdos y consensos que garanticen la viabilidad política y financiera de Querétaro en momentos clave.
El PRI es más que algunos exmilitantes señalados por actos indebidos. Hemos demostrado que privilegiamos el diálogo y el trabajo intenso para lograr coincidencias en favor del estado. ¡Estamos a la altura de las y los queretanos!
Reconocemos el valor constitucional de la división de poderes: un contrapeso no es un obstáculo, es un límite democrático al ejercicio excesivo del poder. Celebro este ejercicio democrático que nos permite ser la voz de Querétaro.
Desde aquí lo decimos con claridad: el PRI será la voz crítica y responsable de la ciudadanía. Haremos las preguntas que la gente se hace todos los días, siempre apegados a la realidad que viven las familias de nuestro estado.
Querétaro ha cambiado, y el PRI también. Hoy ejercemos una oposición constructiva: firme en la crítica, pero abierta al diálogo y a los acuerdos que siempre beneficien a la gente.
Confiamos en que este ejercicio de rendición de cuentas y las próximas comparecencias contribuyan a una mejor gobernabilidad y a la construcción del Querétaro justo, próspero y democrático que todas y todos anhelamos.
